El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) está promoviendo entre sus pensionados bajo Ley 73 y Ley 97 el registro de datos biométricos —huella dactilar y reconocimiento facial— a través de la app IMSS Digital, con el objetivo de prevenir fraudes y posibles retrasos o bloqueos en los pagos de pensiones a partir de marzo de 2026.
Esta verificación es obligatoria para vincular la identidad física del pensionado con su expediente digital, asegurando que únicamente el titular pueda acceder a los servicios y movimientos relacionados con su pensión. La medida forma parte de la estrategia del IMSS para reforzar la seguridad de los trámites electrónicos y reducir riesgos de suplantación de identidad.
Proceso de registro
Los pensionados deben actualizar la aplicación IMSS Digital desde Google Play o App Store. Una vez dentro, deberán ingresar con CURP, NSS o correo electrónico, dirigirse a la sección “Pensionados” o “Trámites y Servicios”, y seleccionar la opción “Registro de Datos Biométricos”.
Posteriormente, el sistema solicitará la captura de la huella digital y la activación del reconocimiento facial. Una vez completado, la plataforma confirmará inmediatamente la activación del registro, garantizando que el expediente digital quede vinculado de manera segura a la identidad física del pensionado.
Fechas clave y recomendaciones
Aunque el IMSS no ha establecido una fecha límite oficial, se recomienda realizar el registro antes del lunes 2 de marzo de 2026, primer día hábil del mes, para evitar posibles suspensiones temporales o bloqueos en la consulta de movimientos y saldos dentro de la app.
Consecuencias de no registrarse
Los pensionados que omitan este registro podrían enfrentar bloqueos temporales en las transferencias de pensión por falta de validación de identidad. Además, se podría restringir el acceso a ciertas funcionalidades digitales, como la visualización de movimientos, saldos y la emisión de la Cédula de Salud.
El IMSS aclara que no existen sanciones formales por no registrarse; sin embargo, la omisión sí implica riesgos de retraso en los depósitos como parte de sus medidas antifraude. El pago físico o bancario de la pensión no se verá afectado directamente, pero sí la experiencia digital y la gestión de trámites en línea.
El instituto enfatiza que esta actualización tecnológica busca proteger los derechos de los pensionados, modernizar los servicios digitales y garantizar que los pagos se realicen de manera segura y confiable, alineándose con la estrategia nacional de digitalización de trámites del IMSS.














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